Empieza por el contraste, pero no te fíes solo de él
Busca con lupa el punzón de ley: 999, 916, 750, 585 o 375. Su presencia es buena señal y su ausencia no descarta nada, porque muchas piezas antiguas o artesanales nunca se marcaron. El problema es el caso contrario: un punzón se puede falsificar. Por eso el contraste es el punto de partida, nunca la conclusión.
Pruebas caseras que sí aportan algo
El imán
El oro no es magnético. Si la pieza se pega con fuerza a un imán potente, hay hierro o acero dentro y desde luego no es oro macizo. Ojo: algunos cierres y muelles llevan acero aunque la joya sea auténtica, así que prueba el cuerpo de la pieza, no el mecanismo.
El peso en la mano
El oro es notablemente denso. Una pieza grande y sospechosamente ligera suele ser hueca, bañada o de otro metal. Es un indicio útil si ya has tenido oro en la mano antes.
La marca en la piel y el paso del tiempo
El oro no se oxida ni deja verdín. Si una joya ha dejado marcas verdosas en la piel o ha perdido color por los cantos, lo más probable es que sea bañada.
Trucos que circulan y no sirven
- Morder la pieza. Solo estropea el metal y no demuestra nada.
- Rayar un plato de cerámica. Destruye la joya y da falsos positivos.
- Echar vinagre o lejía. Puede dañar piedras, esmaltes y baños, y el resultado no es concluyente.
- Fiarse del color. El latón bien pulido engaña a cualquiera bajo luz cálida.
Las pruebas que se hacen en una tasación
- Piedra de toque y ácidos. Se traza una raya de la pieza sobre una piedra oscura y se aplica el ácido correspondiente a cada ley. Si la raya desaparece, la ley es inferior a la del reactivo. Es rápido, fiable y solo consume una cantidad mínima de metal.
- Prueba electrónica de conductividad. Mide la respuesta del metal y ayuda con piezas bañadas o rellenas, donde el ácido superficial podría dar un falso positivo.
- Densidad. Comparando peso en aire y en agua se detectan rellenos internos en piezas macizas.
- Lupa de aumento. Revela desgastes del baño en cantos y aristas, sobregrabados y soldaduras de otro metal.
Ninguna de estas pruebas daña una pieza auténtica y todas deberían hacerse delante de ti.
Oro bañado, chapado y relleno: no es lo mismo
- Bañado o plateado en oro: capa de micras sobre otro metal. Valor de metal precioso prácticamente nulo.
- Chapado o gold filled: capa mucho más gruesa, unida mecánicamente. Tiene algo más de material, pero sigue lejos del oro macizo.
- Macizo: toda la pieza es de la aleación indicada por la ley. Es lo que se compra por peso.
Qué hacer si tienes dudas
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Preguntas frecuentes
¿La prueba de ácido estropea la joya?
No. Se hace una raya mínima sobre una piedra de toque, no sobre la superficie visible de la pieza. Una joya auténtica no sufre ningún daño apreciable.
Mi joya no tiene ningún punzón, ¿es falsa?
No necesariamente. Muchas piezas antiguas, artesanales o extranjeras nunca llevaron marca. Lo que decide es la prueba, no el sello.
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